Miradas: los educandos y la educación virtual
Francisco
Roberto De León Santizo
Desde el otro lado
Cada
quien percibe la realidad, de acuerdo al contexto socioeconómico, las
influencias que le rodean o las presiones del medio cultural. La actual crisis
sanitaria que ha provocado que la educación formal y los procesos alternativos
de formación educativa, se realicen en la llamada virtualidad, tiene diferentes
perspectivas, de acuerdo al actor o actores a los que se les cuestione, directa
o indirectamente.
Así,
se recure a emitir opiniones, criterios y perspectivas desde un lado de esa
realidad o se apertura el diálogo con los otros actores, pero se sigue
manteniendo esa mirada desde quien dirige o condiciona una entrevista,
comentario, etc.
Ponerse
en los zapatos del otro, requiere de comprender el porqué de sus respuestas,
silencios, opiniones y la influencia que directa o indirectamente, tiene de
otros elementos, actores u opiniones incluso. Por esa razón todo proceso de
entrevista sea esta dirigida, como grupo focal o estandarizada, siempre va tener
un sesgo, es decir una intencionalidad pre determinada. Esa subjetividad tiene
un gran peso al momento de evaluar los resultados.
He
invitado a seis de mis alumnos cursantes del 9º grado, cursantes del curso de
Ciencias Sociales y Ciudadanía, con el objetivo de tener un diálogo basado en las
cuatro preguntas ejes que nos ha planteado CREFAL. Utilicé la técnica de grupo
focal, considerando que tengo a mi cargo 240 alumnos, distribuidos en seis secciones
con un promedio de 37 alumnos. Se invitó a igual número de hombres y mujeres (6
en total), sin embargo, por diversas razones algunos desistieron de participar,
por lo que al final fueron 5 mujeres y un hombre.
¿Qué favorece de la
educación a distancia o virtual?
La
mayoría concuerda que ha significado una gran posibilidad, considerando los
diferentes recursos que se pueden encontrar en la web, además de explorar otras
posibilidades de aprendizaje. Esta modalidad ha servido a su vez, para
garantizar la salud de los estudiantes, considerando que la pandemia sigue
latente y ha perjudicado a muchas familias guatemaltecas.
Un punto muy importante en la inmediatez, ya que con el uso de las redes sociales, vídeos, plataformas u otros; la educación se vuelve más dinámica (en algunos cursos), menos tediosa y se aprende al ritmo del estudiante. Ha desarrollado, casi por obligación el trabajo “autónomo”, al no tener la presencia física del maestro, se es más aplicado, responsable y creativo.
Muchos
de los padres de familia son analfabetos, por lo que el uso de las redes
sociales, sitios o páginas, permite ir buscando respuestas o asistencias, ya
que no se puede pedir colaboración o apoyo, a personas que escasamente pueden
poner su nombre. En muchos casos los mismos padres han aprendido el uso de un
red social, miran los contenidos gráficos y de audios y aprenden con los hijos.
¿Qué dificultades han
tenido con la educación virtual o a distancia?
Todos
coinciden, que el principal obstáculo es que no todos tienen los recursos
económicos y físicos, para accesar a una red, teléfono o computador. A lo
anterior se añade la mala señal de internet, principalmente en las áreas
alejadas del casco urbano donde se encuentra el centro educativo, que impide
conectarse a las clases virtuales, entrega de tareas o resolución de dudas.
El
desempleo, es otro factor que está influyendo negativamente en la posibilidad de
estudiar virtualmente de muchos estudiantes; existe un promedio de 10 alumnos
por sección (son seis en total) que están trabajando, para generar ingresos en
sus familias, toda vez que ambos o uno de los padres se quedaron sin empleo. Los
horarios rígidos en los trabajos o por la institución educativa, limita que se
puedan conectar al momento de las clases virtuales.
Muchos solamente cuentan con un teléfono, el cual es usado por uno de los padres cuando laboran y este es accesible al alumno, únicamente en las noches o los fines de semana. En otros casos, al existir otros hijos estudiando, el computador debe ser compartido, limitando también la conectividad o el desarrollo de tareas. Una alternativa a la que han recurrido algunos alumnos es los café-internet, lo cual también implica gasto y el temor de ser contagiados, debido a ser espacios muy reducidos.
Los
medios utilizados por los profesores, ya sea plataformas o programas, también
limitan el poderse conectar; ya que requieren ser descargados o instalados, lo
que significa que ocupen mucho espacio de las memorias de los celulares y estos
no sean lo suficientemente modernos o tengan la capacidad de almacenaje
requerida. En otros casos, los audios, la resolución de las imágenes,
presentaciones u otros, es muy mala, por lo que no se escucha a los profesores.
Estar
en casa también implica que se deben de cumplir con ciertas tareas domésticas,
esto principalmente en el caso de las jovencitas; las cuales ven limitados sus
horarios tradicionales de estudio, al tener la responsabilidad de cocinar,
tortear, ir al mercado, lavar o cuidar del hermanos mayores o personas de la
tercera edad. En otros casos a parte de todas esas tareas domésticas, también
deben de trabajar para sobrevivir, por lo que les absorbe mucho tiempo
adicional, quedando muy rezagadas en sus clases y tareas.
Cuando
trabajan ambos padres fuera del hogar, la mayor parte del tiempo el alumno se
queda solo en su hogar. Por lo que no siente la presión o la autoridad, que le
este recordando, apoyando o asistiendo para hacer las tareas. Esto ha provocado
también extremos de irresponsabilidad, con la acumulación de tareas, que en
último minuto se hacen y mal hechas.
Muchas
dudas se quedan, porque el tiempo para recibir clases es muy limitado y algunos
profesores se dedican a dar contenidos, explicación de tareas, pero muy pocos
se toman el tiempo necesario para resolver inquietudes. Esto provoca que el
alumno no comprenda bien la temática y quede muy limitado a las breves
explicaciones.
¿Qué valoran de los
docentes en esta modalidad virtual de educar?
En
su mayoría están haciendo un gran esfuerzo por explicar y atender a los
estudiantes; cada quien está utilizando diferentes estrategias para tener
comunicación más fluida. Algunos dan una clase a la semana, otros todos los
días según el horario de cada sección; en su mayoría han hecho grupos por WhatsApp
por sección, para resolución de dudas, entrega de tareas o comunicación
directa; el correo electrónico, ha sido una alternativa, que si bien no es
inmediata también sirve y es usada para estar en contacto.
Se menciona el caso de profesores que llaman telefónicamente a sus alumnos o padres, para orientarles o asistirlos en sus inquietudes; esto lo hacen principalmente aquellos que trabajan en las llamadas Sub áreas, ya que cuentan con un promedio de 35 alumnos en total. Los alumnos valoran esto, ya que es un gasto adicional y está fuera de los horarios de trabajo.
Lamentan
que no exista la posibilidad de las clases presenciales especialmente en las
Sub áreas, ya que son cursos donde la práctica, uso de herramientas, máquinas,
instrumentos u otros son fundamentales. Y al no tener esos recursos en el
hogar, se limita mucho el aprendizaje, existiendo el temor de no poder aprobar
las pruebas de habilidades y destrezas, en los centros técnicos laborales el
próximo año.
¿Qué les piden a sus
profesores?
Que
exista una mejor coordinación en cuanto a la entrega de tareas, ya que hay días
donde la carga es mucha y se sienten estresados por el exceso de trabajo.
Que
respeten los horarios de clases que le corresponde a cada uno; ya que algunos,
se pasan de los horarios y no pueden ingresar a otra clase o actividad, toda
vez que hay un horario de ingreso.
Flexibilidad
para los alumnos trabajadores, considerando que ellos no pueden conectarse
cuando deben hacerlo. Se les dificulta la entrega de actividades o tareas,
además de la lejanía donde residen, ya que el transporte urbano y extraurbano
subió el doble y no les es fácil poder movilizarse para entrega de un trabajo en
físico o falta de recursos para tener saldo y conectarse.
Reducción
de tareas, se piensa que, porque se está en el hogar, no se tiene más tiempo y no
es así. Por cada curso hacen en promedio 6 tareas obligatorias, haciendo en un
trimestre 60, a parte de las pruebas o laboratorios en cursos específicos.
Apoyo del gobierno, con internet, computador o teléfonos gratis. Debido al deterioro de la economía, muchos quedan sumamente limitados y excluidos para poder llevar el ritmo de las clases virtuales y tareas.
Que
especifiquen bien las fechas y requisitos de las tareas, ya que algunos improvisan,
califican cosas que no estaban programadas e incluso algunos pasan pruebas
fuera del horario de clase.
Análisis y Reflexión
Los
estudiantes están conscientes de las limitaciones que tienen en el proceso de
aprendizaje desde lo virtual. Desde los recursos económicos, técnicos, como de
las nuevas condiciones que les ha colocado trabajar desde su hogar. Es
necesario valorar estas miradas, considerando que las metodologías, didácticas
o los enfoques psicopedagógicos, no tendrán éxito, en tanto se siga con las
mismas prácticas como si se estuviera en una modalidad presencial.
Hay
una despersonalización del proceso educativo en lo virtual, sin lugar a dudas;
el esfuerzo del educador es doble, considerando que además de adaptarse al “teletrabajo”,
debe asumirse como un trabajador al que solamente se le “lanzó”, para adaptarse,
pero las condiciones materiales no son las adecuadas.
La pobreza está limitando que muchos estudiantes queden excluidos de un sistema educativo, construido a partir de la estandarización de procesos; irrespetando la accesibilidad a la educación virtual, tanto en lo material como en el enfoque que se le ha querido dar. El Estado, debe garantizar el acceso gratuito o de bajo costo, a internet, computadoras y teléfonos; debido a esta situación se calcula que más de 600 mil estudiantes de todos los niveles dejaron de estudiar, un fracaso que el sistema no quiere valorar en toda su dimensión.
Como
educadores, tenemos muchos retos, como siempre lo hemos tenido. Ahora se suma
las diferentes limitantes materiales que condicionan nuestro trabajo,
considerando el tipo de estructura socioeconómica y la incapacidad de los Estados
de garantizar el pleno derecho a la Educación Universal.




